¿Cuál es tu Elo en Historia?

 

¿Por qué la mayoría de las evaluaciones de los estudiantes no tienen en cuenta la secuencia temporal de sus calificaciones? En esta ponencia del EDM 2014 nos proponen dos alternativas para evaluar la evolución de la adquisición de habilidades de un estudiante en el tiempo: Tradicionalmente se suele considerar que la adquisición de habilidades sigue un ratio constante en el tiempo, sin embargo, la realidad es otra, y la pérdida de esta información nos impide poder aplicar estrategias pedagógicas diferentes en función de este parámetro.

Este investigador (Pelánek, Radek: Application of Time Decay Functions and the Elo System in Student Modeling) compara la aplicación de dos modelos diferentes a este fin, pero en ambos casos utilizados para medir la evolución: uno muy popular en el mundo del ajedrez de competición, la puntuación Elo, y otro, el uso de funciones decrecientes en el tiempo, ya que cuanto más antiguas son las calificaciones en la adquisición de conocimiento o habilidades, menos relevantes son.

Pero, ¿y el ratio del ajedrez? Este sistema de estimación de la habilidad de los jugadores de ajedrez no responde a ninguna sigla, sino al científico –y jugador de ajedrez- de origen húngaro que lo inveelo3ntó: Árpád Éló. La puntuación Elo de un jugador se calcula a partir de sus resultados contra otros jugadores. La diferencia de la puntuación Elo entre dos jugadores determina una probabilidad estimada de puntuación entre ellos, llamada «puntuación esperada» o expectativa. La puntuación esperada de un jugador es su probabilidad de ganar más la mitad de su probabilidad de hacer tablas.

En el caso del aprendizaje de una materia, se plantea como una partida del estudiante contra la respuesta a un problema de la materia en cuestión, de forma que cuantas más veces se enfrenta a la prueba, menos relevantes son los resultados más antiguos en el tiempo. El resultado se establece en dos estados: APTO/ NO APTO (Gana/ No gana la partida), similares a los del juego.

El sistema Elo incrementa o disminuye el “ratio Elo” de un estudiante dependiendo de que su puntuación obtenida sea superior o inferior a su puntuación esperada. La idea central de este sistema es un ajuste lineal proporcional a la diferencia entre la puntuación esperada y la obtenida por un jugador. El sistema por tanto requiere de un ajuste, llamado «factor K»:  si k es pequeño, la estimación converge muy lentamente, y si es elevado, el sistema es inestable y le da demasiado peso a los valores más recientes.

El estudio con el sistema Elo en el contexto de «respuestas correctas» se ha realizado sobre estudiantes de geografía (nombres de países) . El autor concluye que ambos métodos son flexibles, y sencillos de aplicar en sus ajustes debido a los pocos parámetros. La flexibilidad la proporciona la poca exigencia en cuanto al comportamiento de los estudiantes para la aplicación de los modelos. Las diferencias en la elección del parámetro k  más óptimo parecen tener cierta relación con la velocidad de aprendizaje (grado de conocimiento), aunque  no se puede aún afirmar que sea una relación directa.

La  modelización del aprendizaje del estudiante da así un paso más hacia una valoración  que tiene en cuenta la velocidad de aprendizaje de cada persona . «¿Cuál es tu Elo?», me preguntó un chaval de unos doce años en el Open de ajedrez que se celebra cada verano en Chipiona (Cádiz, España).  «Pues no lo sé, hace tiempo que dejé la federación. Solo vengo a pasarlo bien jugando al ajedrez» le respondí con una sonrisa, y algo inquieto por el tono serio de la pregunta. Me hizo tablas tras dos horas de partida.